Cultiva la compasión

No hay nada malo en tener algunas imperfecciones. Dado el deseo de cambiar algunas cosas sobre nosotros, muchos desearían poder cambiar o modificar algo u otro sobre ellos mismos. Sin embargo, eso no significa que continuaremos persiguiéndonos con una visión extremadamente crítica de las cosas. Por las mismas razones, debemos ser compasivos al evaluar a otros en su trabajo y desempeño.
 
La compasión es una cualidad ganadora, en el sentido de que las personas con personalidades inspiradoras a menudo son compasivas con sus compañeros de trabajo y otras personas en general. Es una cualidad que nos impide ser demasiado críticos y exigentes con los demás y con nosotros mismos, y nos permite comprender los problemas de manera práctica.

Cultivando la compasión
 
Las personas compasivas usan un lenguaje específico y agradable mientras interactúan con las personas a su alrededor. Se sienten cómodos explicando sus ideas y tomando sugerencias de otros, independientemente de la jerarquía profesional que comparten con sus colegas. Perdonan los errores y aprenden de ellos, tienen una aguda conciencia de sus fortalezas y saben cómo usarlos en su beneficio.
 
Se ha descubierto que cuando alguien empatiza con las personas con las que está hablando, la otra persona tiende a sentirse más cómoda al compartir problemas personales que influyen en su vida profesional y su desempeño. La compasión hace posible que las personas se pongan en los zapatos de otras personas y entiendan la situación desde esa perspectiva, que es el sello distintivo de los comunicadores brillantes.


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