Técnicas Kaizen

Kaizen es una filosofía japonesa de mejora continua en el lugar de trabajo. Se puede aplicar a una amplia gama de escenarios como prácticas de trabajo, procesos de fabricación y eficiencia de los empleados. Kaizen también se puede aplicar para el crecimiento personal o para mejorar las habilidades para la vida.

Las técnicas de Kaizen recomiendan realizar pequeñas mejoras a la vez, que se suman a algo sustancial durante un período de tiempo más largo. Los cinco pasos de Kaizen, también llamados 5S, son:
  • Ordenar
  • Enderezar
  • Brillar
  • Estandarizar
  • Sostener

La filosofía de Kaizen dice que no necesita reparar algo solo después de que se descompone. En cambio, puede seguir buscando el alcance de la mejora y trabajar en ellos para que nunca haya un colapso. La educación es un caso ideal para tal mejora continua proactiva. Veamos cómo puede aplicar las técnicas de Kaizen para mejorar sus técnicas de gestión de clases.

Mejora continua

Identifica un problema

Debes tener muchos problemas para manejar tus clases; por más experimentado que sea, el entorno dinámico de un salón de clases sigue presentando nuevos desafíos. Siga estos pasos para identificar el problema que desea mejorar primero:
  • Haga una lista de todos los problemas que enfrenta actualmente.
  • Ordene los problemas en problemas únicos y problemas repetitivos.
  • Para cada uno de los dos grupos, organice los problemas en orden decreciente de gravedad.
  • Tome nota de dos problemas en la parte superior de ambos grupos.
  • Elija uno de los problemas con los que desea comenzar primero.

Determinar la causa raíz

Después de identificar un solo problema, debe determinar la razón detrás de él. En un entorno tan dinámico y hostil como un aula, es difícil encontrar la causa de cualquier problema. Sin embargo, es necesario que lo haga para encontrar una solución. Aquí hay algunos puntos que puede explorar para encontrar el origen del problema:
  • ¿Cuándo notó el problema primero?
  • ¿Cuál es la frecuencia del problema?
  • ¿El incidente involucró a un estudiante o más?
  • ¿El mismo grupo de estudiantes causa este problema repetidamente?
  • ¿Cuáles son las acciones o incidentes que condujeron a esto?

Cuando trabaje en estas preguntas básicas, surgirán muchas más consultas relacionadas. Contestarlas dará una idea de los desencadenantes detrás del problema. Póngalos en papel tan claramente como sea posible. Si parece tener más de un desencadenante, intente enumerarlos en orden de gravedad o secuencia de eventos.

Es posible que deba observar la clase y el comportamiento de los alumnos durante un tiempo antes de llegar a una conclusión definitiva al respecto. No dude en discutir el problema con otros maestros, ya que ellos mismos pueden enfrentarlo en sus propias clases.

Proponer una solución

Identificar los desencadenantes de un problema resuelve el problema en un 50%. Para lograr el próximo 50% necesita encontrar una solución. Proponga una salida para cada uno de los desencadenantes que ha enumerado. Consulte a otros maestros y a la dirección de la escuela para hacerlo. Tomar el aporte de los demás lo expondrá a enfoques nuevos del problema, que quizás no haya considerado.

Pero encontrar una salida para cada uno de los desencadenantes del problema no es suficiente. Su solución debe contener todos estos:
  • Solución a los desencadenantes : debe enumerar las formas de superar cada uno de los desencadenantes del problema. Puede haber más de una forma de abordar cada una. Asegúrese de enumerarlos todos.
  • Pasos de implementación : escriba los pasos secuenciales para implementar cada solución. Debería tener múltiples secuencias (idealmente 2 o 3) para tener un plan de contingencia en caso de que el primero no funcione.
  • Plan de implementación : la solución debe tener un cronograma de cuándo la va a ejecutar. También incluya una lista de recursos como maestros, estudiantes, infraestructura, etc. que necesitará y cómo los va a encontrar y utilizar.

Probar la solución

Una vez que el plan de implementación esté listo, debe probarlo en pequeños pasos. Hay dos formas de hacerlo:
  • Elija un grupo más pequeño de estudiantes en quienes implemente el plan completo.
  • Implemente los primeros pasos, digamos 2 o 3, en todo el grupo de estudiantes que causan el problema.

Cualquiera sea su enfoque de prueba, esté listo para ajustar la solución a medida que avanza y juzgue cómo va realmente. Incluso después de darle suficiente tiempo si siente que no está funcionando en absoluto, siéntase libre de seleccionar el plan de contingencia o abandonar todo el ejercicio y comenzar de nuevo desde la fase de determinar la causa raíz. No debe haber sensación de fracaso aquí, ya que ha aprendido lecciones valiosas que utilizará la próxima vez y aumentará las posibilidades de éxito.

Debe recordar que la clase es un entorno muy dinámico y que cualquier medida nueva necesitará tiempo, paciencia y una perspectiva positiva para tener éxito.


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